SUFRIMIENTO INÚTIL E INCREDULIDAD.

En cierta ocasión, el Maestro Bankei dijo a un grupo de gente: “Cuando tuve la primera inspiración para buscar la iluminación, como no encontraba un instructor iluminado, practicaba toda clase de ascesis, consumiendo mi cuerpo. 

A veces, cortaba todo contacto humano y vivía aislado.  A veces, construía un cerco de biombos de papel y me sentaba dentro, o levantaba pantallas y me sentaba en posición de loto en una habitación oscura sin acostarme, hasta que me salían úlceras en los muslos, que me dejaba llagas permanentes. 

          

 

           Además, cuando oía hablar de la existencia de un Maestro en tal o cual lugar de tal o cual provincia, me iba directamente allá para encontrarlo.  Después de varios años había pocos lugares en todo Japón en los que no hubiera estado.

Todo esto se debía al hecho de que no había encontrado un instructor iluminado.  Después de que mi mente se abriera un día, por vez primera me di cuenta de qué inútiles habían sido mis años de fatigas y de dolor, y alcancé la paz. 

Ahora os digo a todos cómo alcanzar la realización en vuestras actuales vidas sin agotaros, pero no me creéis del todo.  Esto es así porque no sois serios.”